Terranova
Extrait du texte "Terranova" de Antonio Molinero Cardenal, publié dans le magazine FV à propos de l'exposition Espacio Imaginario dans la "Sala Cava de Can Basté".
Barcelone, 2004.
La fotografía nos está demostrando permanentemente que no deja de ser algo así como el mito del eterno retorno. Una buena parte de las propuestas fotográficas actuales más válidas o interesantes beben de la tradición y la más palpitante modernidad, con mutuas influencias marcando las pautas a seguir. Esa es precisamente una de las principales características de "Espacio Imaginario" y otros trabajos anteriores de Israel Ariño, a lo que habría que sumar el hecho sumamente significativo de que nos encontramos ante un fotógrafo auténtico y sincero, que cree firmemente en su trabajo, al margen de pelotazos o coyunturas pasajeras: "Durante mucho tiempo, la fotografía fue considerada un sistema de reproducción, un medio para fijar una imagen sobre papel, una prueba incontable de veracidad. Pero, poco a poco, ha ido perdiendo su función primordial permitiendo así nuevas propuestas que ponen en entredicho la vinculación entre verdad y fotografía. Esta exposición explora este nuevo escenario, revelando el interés del autor por representar espacios que actúan como vehículo de cualquier forma de imaginario".
En esa dualidad que el autor establece entre verdad y fotografía tiene una especial importancia el modo de representar esa realidad, de la que inevitablemente surge toda fotografía: a la hora de interpretar esa nueva realidad interior Israel Ariño tiende a desdibujar los límites existentes entre su visión subjetiva y el mundo exterior, transformando esa realidad que se le coloca a tiro de cámara en algo así como auroras boreales de aspecto etéreo e somnoliento; nieblas purpúreas que nos introducen en mundos irreales y oníricos, cargadas de sensaciones misteriosas e intangibles, de una gran sutileza icónica.
Paso a paso y desde hace unos cuantos años Israel Ariño ha empezado ha construir su propio universo semántico, una "Terranova" en la que el clasicismo y la modernidad se dan la mano con absoluta naturalidad: en sus imágenes se entrecruzan realidad y ficción, sueños y lánguidas realidades formales. En definitiva, viajes interiores de una notable sensualidad plástica, con la copia fotográfica trabajada hasta los últimos detalles.
Antonio Molinero Cardinal
Magazine FV 2/2004 |